martes, 1 de julio de 2008

Hoy le dije a mi casero que me voy...

Se llama Don Martín, es simpático y sus hijos y su esposa me caen muy bien, cuando llegue a este edificio le pregunté que si había problema por las reuniones y me dijo... Huy no señorita, aquí cada quien hace lo que quiere, lo que pasa dentro de cada uno de los departamentos es sólo cosa de cada quien, para eso uno paga renta no?... Pensé que había llegado al paraíso... Después me enteré que había caído en nada más y nada menos al EDIFICIO DEL TERROR!

Me enamoré de cada uno de sus habitantes, de cada una de sus fiestas, de las que durabán un día, de las que duraban tres o cuatro... con todos sus días y todas sus noches...

Pero hoy le acabo de decir a mi casero que me voy y no pude evitar llorar y abrazarlo... me duele dejar este departamento, he vivido tantas cosas aquí, creo que me da miedo olvidar, estar aquí me hace recordarlo todo, estas paredes encierran mis momentos más tristes, de los más alegres, los primeros días de mi hija, todo mi embarazo, mi peor addición... muchos amores de una noche y un ángel que se ha quedado...

Londres 253...

Mi hija duerme y yo aún no puedo creer que me voy!

jueves, 26 de junio de 2008

El comienzo...

Mi hermana se comunicó conmigo a Nueva York me dijo que mi abuela había caído enferma y llevaba varios días en el hospital, que los doctores no le daban mucho, así que si quería despedirme de ella tendría que pensar en hacer un viaje al DF ¡pronto!

La decisión fue difícil pues en Nueva York estaba viviendo, lo que hasta ahora sé, uno de los momentos más plenos de mi vida... Caminatas de horas por la ciudad, paseos en bici a la orilla del mar, el amor de un padre que no había encontrado, el amor de una madre con quien me estaba reconciliando, era tan mi felicidad que deje las drogas, el alcohol y la obsesión por la comida y hasta la televisión...

Así es había bajado la fabulosa cantidad de 13 kilos, así que con un cuerpo atlético, con el amor de una familia tan esperada y más intelectual que nunca, era difícil tomar esa decisión...

Pero nada es perfecto y no sólo mi abuela era un motivo para regresar a México, un amor... de eso amores que te ocupan la cabeza días y noches, de esos que su ausencia te duele adentro en donde esta más calientito, de esos en los que crees ciegamente serán para siempre...

Y regrese a México más bonita que nunca, con el alma depurada y la fé ciega de que el amor de mi vida realmente sería el amor de mi vida y que románticamente le daría un beso de despedida a mi abuela en su último suspiro!

Pero bueno de eso ya han pasado 5 años... y mi abuela sigue viva y ahora aquel que yo creía ciegamente era el amor de mi vida, vive a muchos kilometros de distancia y se ha convertido en uno de mis mejores amigos!!!