jueves, 26 de junio de 2008

El comienzo...

Mi hermana se comunicó conmigo a Nueva York me dijo que mi abuela había caído enferma y llevaba varios días en el hospital, que los doctores no le daban mucho, así que si quería despedirme de ella tendría que pensar en hacer un viaje al DF ¡pronto!

La decisión fue difícil pues en Nueva York estaba viviendo, lo que hasta ahora sé, uno de los momentos más plenos de mi vida... Caminatas de horas por la ciudad, paseos en bici a la orilla del mar, el amor de un padre que no había encontrado, el amor de una madre con quien me estaba reconciliando, era tan mi felicidad que deje las drogas, el alcohol y la obsesión por la comida y hasta la televisión...

Así es había bajado la fabulosa cantidad de 13 kilos, así que con un cuerpo atlético, con el amor de una familia tan esperada y más intelectual que nunca, era difícil tomar esa decisión...

Pero nada es perfecto y no sólo mi abuela era un motivo para regresar a México, un amor... de eso amores que te ocupan la cabeza días y noches, de esos que su ausencia te duele adentro en donde esta más calientito, de esos en los que crees ciegamente serán para siempre...

Y regrese a México más bonita que nunca, con el alma depurada y la fé ciega de que el amor de mi vida realmente sería el amor de mi vida y que románticamente le daría un beso de despedida a mi abuela en su último suspiro!

Pero bueno de eso ya han pasado 5 años... y mi abuela sigue viva y ahora aquel que yo creía ciegamente era el amor de mi vida, vive a muchos kilometros de distancia y se ha convertido en uno de mis mejores amigos!!!